Estoy enojada. Hiervo. Exploto. Vomito fuego.
Me acaban de entregar un parcial, y es un 5. Pero -y sí, siempre está el pero- no me lo merezco. Ni un poquito así. Primero porque ese exámen da para más. Un 6, aunque sea un humilde 6 para promocionar y no ir al peor final de la historia de la Esucela de Ciencias de la Información. No es justo. Ni un poquito así. Porque había estudiado mucho, tenía todo leido con anticipación. Porque la profesora puso "NO" en las respuestas 3 y 4 pero no aclaró que es lo que estaba mal. ¿¡¿NO QUÉ?!?. Va a tener que darme explicaciones, porque no entiendo. Vamos a ver si se hace la cocorita el miércoles, ¿eh?
El problema no es un 5, porque en definitiva, está aprobado. El problema es cuando uno estudia, estudia mucho, sale poco, se vuelve a su casa poco, duerme poco, muy poco. Y todo... ¿Para qué? Para sacarse un cinquito de mierda. Un cincuchito que me conduce al peor exámen final de la peor de todas las materias que cursé en estos cinco años. Toda una tragedia para mí.
Sigo enojada. Hiervo. Exploto. Vomito fuego.





