lunes 18 de agosto de 2008

¡Soy terrorista y tengo una bomba!


Eso dijo Ben Stiller en Los Fockers y lo bajaron del avión. Yo no sé si es que a los yanquis todos los quieren destruir o es que ellos ya están un poquito paranóicos. Ser islámico es ser terrorista, de la misma manera que ser latinoamericano es ser ilegal.


Según leí recién en meneame.com, los agentes aduaneros de EEUU pueden revisar notebooks, celulares, MP3 y cualquier otro aparato suceptible de almacenar datos. También pueden "echar un vistazo" en el material escrito: cuadernos, informes, papeles. Sí, sí, como ustedes leen: revisan hasta aquellas listas que dicen: comprar arroz, papel higiénico, lechuga y un foquito de luz.


"En el difícil equilibrio entre la seguridad y el derecho a la intimidad tras los ataques terroristas del 11-S, una vez más ha perdido el segundo" dice elpais.com. Me parece que en el país nórdico, husmear lo ajeno es ya casi patológico.



FUENTE: meneame.com