viernes 30 de noviembre de 2007

El SIDA no es joda


La Cumbre Mundial de Ministros de Sanidad fijó el 1 de diciembre de 1988 como Día Internacional del SIDA , en homenaje a los millones de personas que padecen el virus. Desde entonces, la fecha está destinada a concientizar a la sociedad acerca de la necesidad de tomar medidas preventivas frente a la enfermedad.

Ya son 33,2 millones las personas afectadas alrededor de todo el mundo. El SIDA no discrimina raza, condición sexual ni religión. Avanza a pasos agigantados y la información no sobra, pese que vivimos es una era donde -se supone- ella es la gran protagonista.

Las Naciones Unidas publicaron hace unos días un informe del que se desprendió que, en lo que va del año el HIV infectó a 2,5 millones de personas. Son cifras alarmantes, pero inferiores con respecto al año pasado. Se estimó también que aproximadamente dos millones de personas murieron en 2007 a causa de la enfermedad.

Los infectados cuentan, más de una vez, que lo que más débil hace al ser humano frente a la enfermedad es esa actitud de “a mi no me va a pasar” o “no va a pasar nada si no me cuido sólo por esta vez”. Pero pasa, y la gente se enferma. Sufre. Es discriminada. Incluso muere. No es joda.

Ojalá el trabajo de todas las organizaciones de lucha, prevención y asistencia de sus frutos en esta sociedad desinformada, y por ello, desporotegida. Son muchos los que se comprometen con esta causa no sólo para asistir a quienes padecen la enfermedad, sino también, para ayudar a todos los que no la padecen y permanecen incrédulos. A pesar de todo.

- Testimonio de Marta Dillon, periodista de Página 12 portadora de VIH. (Ver aquí)